La pretemporada ofrece pistas. La competición reparte certezas.
Antes del comienzo de la Euroliga seleccionamos a los tres jugadores de cada equipo que llegaban en mejor momento. Sesenta nombres formaron el primer Heatmap de la temporada 2026-27 y recibieron la insignia 🔥 ON FIRE por su rendimiento durante la preparación.
La primera jornada ha permitido someter aquella fotografía a su primera prueba real. Cambiaron los rivales, la intensidad, las rotaciones y el valor de cada posesión. También regresaron jugadores que habían tenido poca presencia durante el verano. El resultado es significativo: solo 22 de los 60 integrantes del Heatmap alcanzaron al menos 12 de valoración y mantienen encendido el fuego.
No significa que los otros 38 hayan dejado de ser buenos jugadores. Significa que, por ahora, la realidad competitiva no confirmó las expectativas creadas durante la pretemporada.
Los nombres que convirtieron la expectativa en rendimiento
Dan Oturu fue la confirmación más contundente. El pívot del Hapoel pasó de producir a un nivel extraordinario durante la preparación a firmar 32 de valoración en 29 minutos. No solo mantuvo la tendencia: aumentó su impacto cuando el nivel competitivo subió.
Muy cerca terminó Dwayne Bacon. Sus 31 PIR confirmaron que su producción ofensiva no dependía exclusivamente del contexto de los amistosos. En Dubai encontró minutos, responsabilidad y tiros suficientes para convertirse en una de las grandes actuaciones de la jornada.
Sasha Vezenkov volvió a demostrar que existen jugadores para los que la transición entre pretemporada y competición apenas modifica el resultado. Alcanzó 30 de valoración en solo 19 minutos. Olympiacos, además, fue el único equipo cuyos tres representantes superaron el corte: Donta Hall y Tyson Ward añadieron 12 PIR cada uno.
Mathias Lessort también despejó cualquier duda sobre su regreso. Sus 28 de valoración en menos de 22 minutos dieron continuidad a las buenas sensaciones que había dejado durante la preparación de Panathinaikos.
Jonas Valančiūnas y Mike James llegaron a 24. Kevin Punter respondió con 22 y TJ Shorts alcanzó 20. Son rendimientos que no necesitan demasiadas interpretaciones: los jugadores que habían asumido protagonismo durante la preparación conservaron ese papel cuando comenzaron los partidos oficiales.
Los equipos en los que el Heatmap sí detectó una tendencia
Además del pleno de Olympiacos, varios equipos confirmaron dos de sus tres elecciones.
Žalgiris encontró continuidad en Valančiūnas, con 24 PIR, y Nigel Williams-Goss, con 14. Edgaras Ulanovas se quedó en 7.
Panathinaikos mantuvo encendidos a Lessort, con 28, y Sylvain Francisco, con 18. La primera jornada, en cambio, frenó a Isaac Bonga, que solamente consiguió 1 de valoración.
Maccabi confirmó a Roman Sorkin y Yam Madar, ambos con 16 PIR, pero vio cómo Keaton Wallace pasaba de las buenas sensaciones veraniegas a terminar con -3.
Beşiktaş obtuvo 13 de valoración tanto de Jaylen Nowell como de Scottie Wilbekin. Anthony Brown, otro jugador regular durante la preparación, se quedó en 3.
Dubai también conservó dos nombres: Bacon, con 31, y Mfiondu Kabengele, con 12. McKinley Wright IV completó una actuación correcta, pero sus 9 PIR no fueron suficientes para mantener la insignia.
En el resto de los equipos hubo confirmaciones individuales: Mike James en Efes, Kevin Punter en el Barça, Johannes Voigtmann en el Bayern, Oturu en Hapoel, Théo Maledon en el Real Madrid, Patty Mills en ASVEL, TJ Shorts en Valencia, Marko Gudurić en Milano y Wade Baldwin en Fenerbahçe.
Cuando la pretemporada resultó ser un espejismo
La comparación también deja varios contrastes difíciles de ignorar.
Johnathan Motley pasó de producir con regularidad durante la preparación a terminar la primera jornada con -13 de valoración. Es el cambio más extremo entre las expectativas previas y el rendimiento oficial.
Dewayne Stewart y Tyrese Martin acabaron con -2; Ethan Thompson, con -1; y Keaton Wallace, con -3. Todos habían encontrado puntos, minutos o continuidad durante la preparación, pero la primera jornada mostró un escenario completamente distinto.
Otros casos resultan especialmente reveladores por los minutos disputados. Joel Parra jugó casi 27 minutos y terminó con 0 PIR. Stewart estuvo cerca de los 26 minutos para su -2. Anthony Brown disputó casi 25 minutos y solamente valoró 3. No fue una cuestión exclusiva de falta de oportunidades: la competición redujo drásticamente su eficiencia.
También se apagaron algunas de las grandes sensaciones de septiembre. Nadir Hifi, que había promediado 26,3 de valoración durante la pretemporada, se quedó en 7. Jordan Nwora pasó de actuaciones de 23, 17 y 25 puntos a firmar 8 PIR. Bruno Fernando, después de encadenar dos partidos de 23 de valoración, comenzó la Euroliga con 3.
En el Barça, la primera jornada separó claramente las tendencias. Punter confirmó su crecimiento con 22, mientras que Parra terminó en 0 y Tyrese Martin en -2. En el Real Madrid sucedió algo parecido: Maledon alcanzó 16, pero Campazzo se quedó en 7 y Luwawu-Cabarrot en 5.
No todos los que pierden el fuego fracasaron
Existe una zona intermedia que también debe señalarse. Chima Moneke y Will Clyburn alcanzaron 10 de valoración; Wendell Moore Jr. llegó a 11; y Aliou Diarra también terminó con 10.
Luca Vildoza, Nikola Tanasković, Moses Wright, Tyson Etienne y McKinley Wright IV consiguieron 9. No realizaron necesariamente un mal partido, pero tampoco ofrecieron una actuación suficiente para conservar una insignia destinada a identificar a los jugadores más calientes del momento.
La ausencia del fuego no debe interpretarse como una sentencia. Es simplemente una actualización del mapa.
Los 22 jugadores que mantienen encendido el fuego
Tras la primera jornada, la insignia 🔥 ON FIRE permanece para:
Dan Oturu, Dwayne Bacon, Sasha Vezenkov, Mathias Lessort, Jonas Valančiūnas, Mike James, Kevin Punter, TJ Shorts, Patty Mills, Sylvain Francisco, Johannes Voigtmann, Roman Sorkin, Yam Madar, Théo Maledon, Marko Gudurić, Nigel Williams-Goss, Jaylen Nowell, Scottie Wilbekin, Wade Baldwin, Donta Hall, Tyson Ward y Mfiondu Kabengele.
El Heatmap no es una predicción, sino un mapa vivo
La primera revisión confirma por qué la pretemporada debe analizarse con cautela. Los amistosos permiten detectar talento, confianza y posibles responsabilidades, pero no siempre anticipan las jerarquías que aparecerán cuando los resultados empiecen a contar.
El Heatmap acertó con varias explosiones importantes, pero también quedó condicionado por rotaciones provisionales, ausencias y muestras pequeñas. La primera jornada no cierra el análisis: lo actualiza.
El fuego no se concede para toda la temporada. Hay que mantenerlo partido a partido.
