El Barça de Aleksandar Sekulić, en su primer amistoso, utilizó el Double Drag para atacar durante los primeros segundos de la posesión sin tener que detener el balón para organizar un sistema más elaborado.
La estructura comienza con dos bloqueadores colocados de manera consecutiva por delante del manejador. Las pantallas modifican dos veces la trayectoria de su defensor y obligan a los interiores rivales a comunicarse y tomar decisiones mientras todavía están retrocediendo.
La clave no está únicamente en liberar al jugador con balón. Las continuaciones de los dos bloqueadores ocupan espacios diferentes y concentran la defensa alrededor de la zona central. Mientras el manejador amenaza con penetrar, los jugadores exteriores mantienen abiertas las esquinas y los laterales.
En la primera secuencia, el Barça utiliza las dos pantallas a media pista para atraer la defensa hacia el balón. La protección de la zona deja libre el lado contrario y permite encontrar al tirador mediante un pase hacia el perímetro.
En la segunda, el manejador consigue entrar más profundamente en la pintura. La defensa colapsa para frenar la penetración y el balón vuelve al exterior, donde aparece nuevamente un lanzamiento liberado.
El valor del Double Drag no se encuentra necesariamente en que finalicen el manejador o uno de los bloqueadores. Su verdadera utilidad está en provocar una primera ventaja y trasladarla rápidamente hacia el compañero que queda libre.
Claves para entrenarlo
- Iniciar la acción con velocidad, antes de que la defensa pueda organizarse.
- Evitar que los dos bloqueadores estén demasiado juntos, elegir la altura de los bloqueos -aquí el primer bloqueo es en media pista.
- Colocar las pantallas con ángulos diferentes.
- Atacar el hombro del defensor y no desplazarse lateralmente.
- Ocupar las esquinas para ampliar las distancias de ayuda.
- Pasar el balón en cuanto aparezca la segunda ayuda defensiva.
- Mantener activas las continuaciones, aunque la finalización llegue desde el perímetro.
El Barça convierte así una acción habitual de transición en una estructura de lectura: dos pantallas para generar la ventaja y cinco jugadores preparados para aprovecharla.
